No-Dios

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La estructura espiritual del hombre es tal, que el absoluto es para él un lugar donde debe ineludiblemente colocar algo, sea que lo haga solo práctica e inconscientemente (con validez para su vida), o que lo haga reflexivamente (con validez para su conciencia). Debe colocar algo allí (psicológicamente no puede dejar de hacerlo), aunque sea la nada, aunque sea la tesis de que no existe ningún absoluto. Con razón se ha dicho de ateos fanáticos que adoran a su No-Dios.

k.Jaspers

Eres

Estás en el mundo sin ser cosa alguna,

estás en el tiempo, sin nacer ni envejecer;

estás en mí, sin ser yo.

Eres fuente vida, porque vives.

Eres  uno, circulo,  perfecto.

Eres bien, bondad, verdad.

¿Qué he de temer?

 

En el centro, allí en sí mismo, se encuentra el espíritu.

Mora oculto, vedado y asediado.

Oculto por la carne. Vedado por el mundo. Asediado por el enemigo.

 

¿Quién será el héroe que romperá su cercado?

¿Quién será el salvador que nos lo mostrará?

¿Quién acudirá en nuestro auxilio frente al enemigo?

 

Pasan las horas y los días, llorando mis penas.

Gritando al cielo, buscando en la tierra, preguntado a los hombres.

 

Uno dice: yo le he visto, ven y verás.

Voy; es, está.

 

Siempre aquí, llamando a la puerta,

llamándome por mi nombre, allanado mis caminos.

Pero ciego de mí, ni le veía, ni le escuchaba, ni le hablaba.

 

Ahora, que he conocido al Amor más grande,

¿Qué he de temer?

Muerte

 

 

La materia muere, muere mintiendo;  es vida nueva.

Renovación, renacimiento, resurrección.

Muere la carne, alimenta a los vivos.

Cae la hoja, seca, compost, para lo verde.

Nace la planta del grano putrefacto.

En el hijo el fallecer, desfallecer parental.

Llega el río al mar, la nube a la montaña.

El universo, nace, renace, constantemente abandonado lo viejo,

creando lo nuevo en la línea, en el círculo del tiempo.

Muere la muerte, nace la vida.

Apatheia

Fuente imagen: definicion.de

 

Inmóvil en el no sentimiento, apathos;

con una vibración pequeña, gris, sin tono.

 

Melancolía, murmuración, maledicencia.

 

Ves la vida vivirse desde el vidrio de la pantalla,

el confort burgués del cálido sofá te ató;

como se ata a un mulo.

 

A ti,

que eres libre,

felicidad y color, luz y canción;

como viento que sopla donde quiere.

Demonios familiares

Fuente imagen: Pixabay (Dominio público)

 

Mala muerte, alma necrosada.

Esos son los demonios de mi interior, mis vicios familiares, obsesiones ocultas, dinámicas perversas y pervertidas, dependencias afectivas producidas por la falta de amor, por la soledad sin compasión, por el rechazo, por mis propios deseos insatisfechos, por las burlas ajenas sobre mí.

Eso es lo que me encierra en mi cárcel y burbuja, lo que engrandece mi “yo” más defensivo, mis posturas más cuadriculadas, legalistas y absurdas; mi “yo” más dominante que necesita siempre quedar por encima de los demás; mi “yo” más cobarde que me hace salir huyendo constantemente.

En definitiva, lo que me aleja de ti.  Lo que me hace ser  no-humano.

Lo que me ensombrece el rostro y me obscurece la sonrisa. Enfermedad del alma, dolor moral, dolor mortal. Lo que me hace pasarme horas mirando, admirando y ensimismado en mi ombligo; que pienso centro del mundo.

Esclavo soy de mí mismo, mi peor enemigo.

Estos son mis demonios familiares.