Maravillarse

Para el gran filósofo Aristóteles el conocimiento se basa en maravillarse ante las cosas.

¿Quién se maravilla? ¿Habéis visto a un niño pequeño?

Espontáneamente se maravilla ante las cosas: formas, colores, olores, texturas, sonidos, comportamientos, lugares, sentimientos; desea aprender, desea saber.

Presta atención sostenida  a lo que le sorprende, a lo que le llama a atención, a lo que desea comprender.

Los niños están en un continuo aprendizaje, no se dan por vencidos, indagan y experimentan, sin miedo ni vergüenza, preguntan y cuestionan, tocan y prueban.

¿Cuándo perdimos esa capacidad que teníamos en la infancia?

¿Cuándo fue la última vez que te fascinó la redondez de una pelota?

Uno de los grandes males de nuestra época, es que hemos abandonado el asombro: parece que todo sabemos, nada nos interesa, creemos conocer cuando realmente somos ignorantes.

¿Soberbia? ¿Estupidez? ¿Cerrazón mental? ¿Pose? ¿Arrogancia?

¿Por qué?

 

 

Anuncios

20 pensamientos en “Maravillarse

  1. Excelente entrada Álvar…
    Respecto al principio del post ,cuando parafraseabas a Aristóteles, coincido en un 100%…
    La capacidad de sorprenderse o de maravillarse es un requisito previo y necesario para la Filosofía.
    Muy bueno, saludos, Aquileana 😛

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s