Pequeños absolutos

Fuente imagen: http://www.vopus.org

El hombre es un pequeño absoluto relativo, es decir, un espíritu con un cuerpo o una mente con cuerpo, como se prefiera.

¿Qué quiere decir esto? Que las tendencias espirituales: el bien, la bondad, la belleza, la inteligencia, se encuentran en un tiempo y lugar (aquí y ahora), con una forma determinada (cuerpo), en medio de la materia (lo contingente y relativo).

Por eso, el ser humano, que es un absoluto relativo, tiende a hacer de lo relativo que encuentra a su paso algo absoluto, como él mismo es

Ahora bien, hay que tener cuidado con los elementos que elegimos absolutizar, y hay que saber que en ello mismo hay grados de cualidad cognoscitiva.

Es decir, hay elementos que por su sacralidad y tradición, son vía de unión, entre los pequeños absolutos y El Absoluto Real; verbi gratia, el método y sabiduría de una religión  que se manifiesta en  todo lo que ella engloba: manifestaciones artísticas, ritos, liturgia, moralidad, estructuras jerárquicas, exegesis, teología, etc…

Hay otros elementos, que si tratamos de absolutizarlos, nos conducirán al sufrimiento y desastre pues son variables e inestables, corruptibles y varían en el tiempo: los afectos humanos, el dinero, la fama, el trabajo, la búsqueda del propio engrandecimiento, el placer por el placer, etc…

Hemos de tener cuidado dónde buscamos, qué buscamos y cuál es el foco de nuestra mirada; pues como dice Aristóteles: eres lo que conoces.

¿Dónde miras  tú?

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10 pensamientos en “Pequeños absolutos

  1. Pues es una entrada que tuve que leer lentamente para entenderla mejor :). Al final me quedo con la frase de Aristóteles, porque realmente es así, nunca se será lo que no se conoce.

    Creo que si no miras de conocerte no puedes mirar a nada mientras tanto, siempre andarás perdido. Una vez alcanzado ese conocimiento es imposible llevar todo a nuestro terreno aunque existan eses errores en algún momento de mi vida por ejemplo, porque hay personas que son como son y nada más, jamás la maldad puede llevarse a un absoluto de bondad, según mi humilde experiencia, nunca experimenté lo contrario.

    UN ABRAZOTE! y ya me dirás tu opinión según entendí esta entrada. 🙂

    • Estimada Diae:

      Has entendido correctamente la entrada. El tema es elegir bien el objeto de conocimiento, si conoces lo bueno, bueno te vuelves y al contrario.
      También hay que tener cuidado donde pones las experanzas de felicidad: pues las cosas, las personas, el mundo; no te lo darán.
      Un fuerte abrazo!

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