Fuego en el Fuego

 

 

Aquí nuestro Señor Jesucristo (se refiere a Jn 17,21) rogó a su Padre que pudiésemos nosotros hacernos uno con Él y en Él, y no solo unidos, sino un único uno.

Para estas palabras y esta verdad, tenemos también una señal visible y exterior, una clara prueba en el fuego. Cuando el fuego prende en el leño y este se inflama y se convierte en ascua, lo consume y lo transforma totalmente con respecto a su apariencia anterior, le quita la aspereza y la frialdad, su peso y humedad y lo hace cada vez más semejante a la naturaleza de fuego.

Pero no se extinguen ni se satisfacen o acallan la leña ni el fuego con el logro de un cierto calor o con una llama mutua; es preciso que el fuego nazca del mismo leño y le comunique su propia naturaleza, su propia esencia, de modo que todo sea un fuego homogéneo y cada vez más indistinto, de modo que desaparezca entre ellos hasta la más pequeña diferencia.

Antes de alcanzar este punto hay un rugir y pugnar, un chisporroteo y una lucha entre el fuego y el leño. Entonces el fuego se torna tranquilo, se extingue y el leño desaparece. 

Maestro Eckhart: el libro del consuelo divino.

Anuncios

10 pensamientos en “Fuego en el Fuego

  1. Al final en esta perfecta armonía del fuego y el leño los dos desaparecen después de apoyarse mutuamente, es precioso, jamás me puse a pensar en esto a pesar de hacer el fuego muy a menudo aquí en Galicia, cuando hace frío :).

    MUCHAS GRACIAS, MARAVILLOSO!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s