En el lavadero

– Estoy en un trabajo donde siempre llueve.

– ¿Y en qué trabajo no? – me diréis vosotros mis queridos-.  Pues sabes que la naturaleza humana es la misma. Vayas donde vayas, ahora u siempre. Además, amigo Álvar, en todos los trabajos llueve.

– ¿Y cómo es esa naturaleza humana? Dime si la conoces.

– La conocemos, la conocemos. A la perfección.  Egoísta e interesada. No piensa más que en sí misma. Se defiende constantemente ante el peligro de la pérdida, se bloquea con estupor y temblor frente a la no ganancia, ante el terror de dejar de ser.

– ¿Y a dónde nos conduce eso?

– A no pensar en el otro, a imponernos. A perpetuar males e injusticias del sistema si pensamos que nos favorecen.

 

-¿Pero vosotros también sois de ese modo, incluso yo;  pues humanos somos?

– Así es. 

– Sois optimistas, ¿no?

– Todo depende del corazón de cada uno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s