En la montaña de muerte

Resultado de imagen de montaña de fuego

Solo, solitario, en la montaña de  muerte. Mancillado y sucio, ajadas prendas que hacen bandera al viento de fuego.  Impuro calor. Hinchados los pies.

Escalando, subiendo, bajando, cayendo. Parece sin salida, como un Sísifo sin fin; moderno en la mordedura del veneno.

Condenado a vagar, como el marcado Caín, reo de muerte sin ejecución.  Maldita está la tierra, maldito está el hombre, maldito yo.

¿Dónde está Dios, el Dios que a mis padres se prometió?

Y de repente: una nube, verde vergel. Aguas limpias que corren, fuentes manando; todo es risa, todo es brisa, todo es bendición.

La hierba refrescante roza los pies, blanco viento, arpa y violín entre árboles. Hermoso valle de la vida; ya no hay soledad, ni maldición; todo es bendito, todo brilla de buen color.

Él te encuentra a ti, ¿Dónde estabas Amado Amigo? ¿Por qué tardó tanto mi corazón?

Anuncios

Diario de una post-moderna

Querido diario:

Hoy me he vestido para matar.

Las curvas que no se ven, se transparentan.

Llevo mi café y mi mac.

Subiendo al vagón, todos me han mirado, imbéciles; como si no me diera cuenta: yo aspiro a más que a unos pobres que viajan en cercanías, que desgraciados son.

Al sentarme, abrí el ordenador, ¡soy súper importante! Me observaban absolutamente concentrada trabajando…  impostura en  insta y falsedad en faisbuc.

A la par, tomaba el café caliente sorbito a sorbito, con una conciencia extra de mí en cada dosis de cafeína de un vaso lleno hasta los topes con mi propio nombre.

Hoy me he vestido para matar.

Lo curioso, es que por dentro, ya estoy muerta…

Paz

 

Paz para el padre, paz con la madre, paz en el hermano, paz son los hijos.

Desea siempre la paz, y la paz obtendrás.

Paz andando, paz en la comida, paz en el descanso.

Desea siempre la paz, y el amor vendrá a ti.

Paz para todos, odio para ninguno.

Desea siempre la paz, y conocerás la verdad.

Perros sendientos

 

Perro bebiendo. Fuente: power-pet.com

 

El perro sediento solo ve el agua, la fuente clara. Su borboteo se vuelve violento,  el afluente torna solido, lo cristalino opaco, el líquido vale lo que un diamante.

El deseo le ha turbado.

El perro sediento bebe, bebe convulsivamente; fluye por la garganta, por el morro cae, se llena la tripa hasta no poder más.

Ya no muestra interés por el agua: ¿Perseguirá pelotas? ¿Ladrará? ¿Buscará comida? ¿Retozará en el césped? ¿ Correrá tas las mariposas? ¿Se acercará a su amo?

Eso ni se sabe,el deseo le ha turbado.

 

 

Sol y Luna

IMG_20160220_195850

Calle adoquinada. Fuente: propia. 

Asciende, hermosa, bella, inflamada ardiendo como el Sol.

Miro desde la venta, el polvo se pega a los cristales y una señora, anciana, con un carrito de la compra, que fue verde, ahora desgastado por los días, pasa lentamente por el paso de cebra.

Que el fuego eterno nunca se apague, que la llama esté siempre encendida.

En el parque, el perro, se para con ojos dislocados, varias gotas de saliva pegajosa caen al suelo; detenido, en su mirar hay una sonrisa; su dueño le llama, ha de seguir correando tas la pelota verde.

Que tus ardores prendan al mundo, arda en una combustión de ágape, carbonizando a las ciencias, deflagrando a las filosofías, abrasando las leyes.

Asciende, bella, hermosa, argentado escarcha plata como la Luna.

Un juego chinesco de las sombras es proyectado para deleite nuestro por una adelfa solitaria, sus verdes hojas bailan con el viento, tocadas, mimadas, mientras un dedo mesa suavemente el cabello.

Que el frescor blanquecino de tu frío diamante nos calme, nos cure.

Con una boca de apenas unos dientes, los pocos que quedan están desgastados, negrosamarillento;  el yonqui me pide un cigarro.  Su sonrisa es amplia y sincera, como la del niño que aún no ha muerto dentro de él. Ese niño resiste a una vida muy dura, a todas las mierdas que el yonqui se mete.

Que el rocío de tus círculos concéntricos, sea menta fresca en nuestras heridas.

Su esposa se ha caído, él, débil y enfermo, no puede levantarla, sube en busca de ayuda.

En el después (mañana)

Fuente imagen: entrerosasyuncafe.blogspot.com.es

 

Muchos Hombres ya no es Uno, un hombre solo será, caminando en su capsula.  Pero Dios le observará atentamente.

Errará a hierro y vidrio, cemento y acero.  Talará Tierra que huella con sus talones, cerrando al cielo que cae sobre su cabeza.

Un hombre solo gustará de las entrañas del negro vacío del abismo, donde reina la ceniza y el sufrimiento, donde el ser se marchita y nada es hermoso.

Arqueado sobre sí mismo, vomitará palabras de dolor con bilis y sangre.

Dios, el de Muchos Nombres, el de Muchos Modos, sentirá misericordia del miserable.

En el ahora (hoy)

El “Appennine Colossus” de Giambologna. Fuente: wikipedia. 

 

Muchos Hombres escuchó a Dios, pero con su propia oreja y con su propia voz.

Ya no era Uno. Pero Dios seguía siendo, y estaba allí.

Entonces Muchos Hombres habló sobre Dios a muchos hombres, con su voz Le llamó de Muchos Modos, pues ya no eran Uno. Y Dios tuvo muchos nombres.

Aun así, Dios siguió revelándose a muchos hombres, como en un espejo, como en una realidad difuminada y diluida, en el juego de ocultamiento, al estar Tierra en medio de ambos.

Y en el ahora, en el hoy, que es el tiempo que conoce el hombre, todavía, seguimos llamándole de muchos modos, tiene muchos nombres.

Dios sigue siendo y está aquí. Pero no somos Uno, y juega al escondite.