El banquete.

Nómadas.

Fuente: foto propia. Fuente: foto propia.

Piensa en esta vida como si se tratara  de un banquete en el que comportases con cortesía.

Al final, somos invitados en esta vida,actores pasajeros que no van a durar mucho tiempo en las representaciones de sus actos, ¿Para qué pasar ese poco tiempo peleando con los demás? ¿No sería mejor ser corteses entre nosotros para hacernos la vida más fácil? Hay algunos que bajo la excusa de la sinceridad usan sus palabras para dañar a los demás,otros que ni se atreven a pedir lo que necesitan; sé cortés con los demás, es la mejor forma de que te traten bien y tú a ellos.  La cortesía es una forma de demostrar que nuestras relaciones son humanas, yo me preocupo por ti amablemente y tú te preocupas por mí amablemente.

Cuando te pasen las bandejas, extiende la mano y sírvete una porción moderada.

En un banquete hay muchos platos…

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Todo sucede por una buena razón

Fuente foto: koffi1948.blogspot.com

Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Evita supersticiones que te lleven a conferir a los acontecimientos unos poderes o significados de los que carecen.  No pierdas la cabeza. Nuestras ajetreadas mentes siempre andan sacando conclusiones, manofacturando e interpretando signos que no existen.

Piensa, en cambio, que todo lo que sucede, sucede por algún bien. Que si has decidido ser feliz, eres feliz.

Todo acontecimiento lleva un beneficio para ti; basta con que lo busques.

Epicteto: Un manual de vida, Ed. José Olañeta.

Comentario:

Dime cómo piensas y te diré cómo eres. Podemos tener una mente clara o turbulenta, ser sabios o necios, darnos cuenta de la realidad o estar atontados. Dime qué piensas, puedes tener una actitud positiva o negativa;  tu alma está poblada de vicios o de virtudes, de distracciones o de atención.

De lo que habla la boca, abunda el corazón.

Solo puedes ser blanco, gris o negro; con todos los matices posibles.

No atribuyas a la realidad facultades que no tiene, no veas signos divinos donde solo hay fenómenos, no sea que tu soberbia te esté diciendo lo especial que eres.

Coge el camino sencillo, piensa las cosas que te pasan son por tu bien, sin caer en la nueva era ni cegarte; de todo puedes sacar una enseñanza, moral, intelectual o espiritual, si estás despierto y lo encaras desde la posición correcta.

El propósito

El mal no reside de forma natural en el mundo, ni en los acontecimientos, ni en las personas. El mal es consecuencia de un descuido, la pereza o la distracción: aparece cuando perdemos de vista el verdadero propósito de nuestra vida.

Cuando recordamos que el propósito es el progreso espiritual, volvemos a esforzarnos en dar lo mejor de nosotros mismos. Así es como se alcanza la felicidad.

Epicteto: Un manual de vida, ed. José Olañeta.

Teseo y el Minotauro. Fuente imagen: http://www.blogcurioso.com/grandes-heroes-griegos/

Comentario:

Pesamos que el mal es algo intrínseco a este mundo: el mal son los acontecimientos, el mal son los otros, es no tener lo que quiero o tener lo que no quiero.

Epicteto, sabiamente, ve el mal en el error de apartarnos de nuestro camino y de nuestro propósito. Cuando me alejo del sendero, están las espinas, las zarzas, me espera la manada de lobos para hacerme trizas. A veces es por pereza, mi apego al sofá y al confort es demasiado grande para meterme en berenjenales; por miedo, como Jonás que prefirió no ir a Nínive y acabó en el vientre de la ballena; o por una simple distracción o descuido: voy a pararme a ver las margaritas de colores….

El propósito, sin duda, es crecer como personas, tener más virtudes cada día, ser más fuertes moralmente hablando, superarnos constantemente hasta ser capaces de hacer lo insospechado, es entonces, cuando nos transformamos en héroes y somos capaces de derrotar al Minotauro.

Cuando nos esforzamos con ese objetivo en la mente, somos felices, damos lo mejor de nosotros mismos y el regocijo brota del corazón al caminar  por la alegre senda.

Silla y un nuevo baile.

Amanecer entre montañas

Amanecer entre montañas.
Fuente: http://www.mundo-geo.es

Ahora veía el mundo desde abajo.

Donde se quedaron sus piernas, se quedó también la pesada carga de sus soberbias, las preocupaciones absurdas y los falsos temores.  Ya no tenía nada que perder, nada que defender. Por fin era libre.

La silla era su trono, las ruedas sus alas: le  había dado algo que antes nadie le dio.  Un corazón cálido, lleno de empatía; una mente despejada, sin enredos extraños; y sobre todo, la conciencia de su propia temporalidad y valía (así como la de los demás).

Las facciones de su rostro se volvieron más suaves;  en sus ojos, brillantes como nunca, recordaban a los de un niño, tiernos y amables.

Al principio fue duro, muy duro. Pero se acostumbró, cada día se ponía un reto, un nuevo límite, que superaba a base de esfuerzo y tesón. No existía el no puedo, no existía el imposible. Ni obstáculos ni trabas.  Era un ejemplo para su familia y amigos.

Después de ese accidente, de dejar las dos piernas entre un coche y un árbol;  había conseguido rehacer su vida, distinta, mejor, plena. Había sido necesario un gran shock para que todo tuviese sentido, y él un destino.

Viajó en su silla, conoció grandes y pequeñas cosas.

Hoy viene a dar una conferencia los alumnos de primero: Lo importante no es lo que te ocurre, sino cómo lo percibes, cómo lo usas. Creo que le gusta Epicteto y la filosofía estoica.

( A petición de Munia)

El banquete.

Fuente: foto propia.

Fuente: foto propia.

 

Piensa en esta vida como si se tratara  de un banquete en el que comportases con cortesía.

Al final, somos invitados en esta vida,actores pasajeros que no van a durar mucho tiempo en las representaciones de sus actos, ¿Para qué pasar ese poco tiempo peleando con los demás? ¿No sería mejor ser corteses entre nosotros para hacernos la vida más fácil? Hay algunos que bajo la excusa de la sinceridad usan sus palabras para dañar a los demás,otros que ni se atreven a pedir lo que necesitan; sé cortés con los demás, es la mejor forma de que te traten bien y tú a ellos.  La cortesía es una forma de demostrar que nuestras relaciones son humanas, yo me preocupo por ti amablemente y tú te preocupas por mí amablemente.

Cuando te pasen las bandejas, extiende la mano y sírvete una porción moderada.

En un banquete hay muchos platos, de nada sirve saciarte con el primero, ni comer más con la vista que con el estómago.Ser moderado, en las más de las ocasiones, es la mejor forma de actuar con prudencia. No tengas una mentalidad de la escasez con respeto a la vida, hay de todo y para todos; no pienses en que si los demás se sirven una gran porción te quedarás sin comida, hay muchos más manjares  por venir.  

Si una fuente te pasa de largo, disfruta de lo que tienes en el plato.

La cualidad de estar contento con lo que se tiene es la base de la felicidad y una vida equilibrada mentalmente.Disfruta de lo que tienes, eso es suficiente para ser feliz, no vaya a ser que viendo la fuente pasar de largo, no seas capaz de saborear lo que hay en tu plato, y pases la vida mirando las fuentes ajenas, sin saber que tu plato estaba lleno.  La envida y el deseo de lo ajeno, suelen ser malas consejeras. No sufras por lo que no tienes, ya que porque no lo tienes, no deberías sufrir.  

Y si un manjar aún no te ha sido ofrecido, espera pacientemente tu turno.

Todo llega a su debido tiempo. No hace falta tener prisa, ni ir acelerado. Saber esperar pacientemente a que llegue el momento apropiado de hacer las cosas, es una ventaja estratégica. Todo, en esta vida, tiene su momento y su lugar. El precipitarse suele llevar a cometer errores,o a hacer las cosas rápido y mal  A su debido tiempo la fruta está madura, no trates de comerla antes o te dará cagalera.

 

En cursiva: Un manual de vida, Epicteto)

Cosas que (no) controlamos.

 

 

 

 

Saber dónde concentrar tus esfuerzos,simplemente te hace más fuerte.

 

Epicteto afirma que hay cosas en esta vida que no podemos controlar y otras que sí están bajo nuestro gobierno.

 

Si concentramos nuestras fuerzas en las primeras no conseguiremos nada, solo sufrimiento y frustración, nos volveremos amargados y envidiosos; ya que por definición, esas cosas escapan de nuestro alcance.  

 

Sin embargo, si nos focalizamos en las segundas, tendremos una vida en armonía y equilibrio, felicidad y libertad,tranquilidad interior y eficacia exterior.

 

¿Cuáles son esas cosas que controlamos? Son las que recaen en el ámbito interno de la persona: deseos, aspiraciones,opiniones,  aversiones, el entendimiento,la voluntad.

 

¿Cómo las controlamos? Nosotros elegimos sus contenidos y están sujetas a nuestra influencia. El mecanismo es sencillo,por ejemplo, ante algo que no me gusta pero que he de hacer tengo dos opciones, entre las cuales yo mismo elijo: o lo hago con gusto o lo hago a disgusto. Si lo hago con gusto ganaré en eficiencia y contento mientras realizo la actividad. Otro ejemplo: puedo desear algo que no es beneficioso, pero gracias a diversos razonamientos puedo minimizar ese deseo hasta aplacarlo.

 

Si prestas atención a tus verdaderas preocupaciones, nada ni nadie podrá actuar contra tu voluntad; los demás no podrán herirte, no ganarás enemigos ni padecerás ningún mal. (Epicteto, Un manual devida).

 

¿Y esas otras incontrolables? Son las querecaen en el ámbito externo: cómo nos ven los demás, el lugar dónde hemos nacido, el tipo de cuerpo que tenemos, el haber nacido en tal o cual familia,el ser rico o pobre, que los demás me aprecien o no.  

 

Si pongo mis esfuerzos en estas cosas,dada su naturaleza exterior, cambiante, y que además no están bajo mi influencia conseguiré pocos resultados.  Puedo trabajar muy duro para ser rico, si nolo consigo me frustraré. Puedo tratar de agradar a todos para que me estimen,pero siempre habrá alguien que me deteste, con lo que también me frustraré.

 

Debemos recordar que estas cosas son externas, y por ende, no constituyen una preocupación.Intentar cambiar o controlar lo que no podemos tiene como única resultado el tormento. (Epicteto, Un manual de vida)

 

Sobre los acontecimientos que nos ocurrenen nuestro día a día, no son las cosas que nos pasan las que nos hacen feliceso infelices, ni lo que dicen o hacen las personas de nuestro entorno,  si no nuestra interpretación de ello.

 

No exijas que los acontecimientos ocurran tal como deseas. Acéptalos tal como son realmente. Así te será posible la paz. (Epicteto,Un manual de vida).

Felicidad, ¡Qué bonito nombre tienes!

La felicidad y la libertad comienzan con la clara compresión de un principio: algunas cosas están bajo nuestro control y otras no. Sólo tras haber hecho frente a esta regla fundamental y haber aprendido a distinguir entre lo que podemos controlar y lo que no, serán posibles la tranquilidad interior y la eficacia exterior.

 

Bajo nuestro control están las opiniones, las aspiraciones, los deseos y las cosas que nos repelen. Estas áreas constituyen con bastante exactitud nuestra preocupación, porque están directamente sujetas a nuestra influencia. Siempre tenemos la posibilidad de elegir los contenidos y el carácter de nuestra vida interior.

 

Fuera de control, sin embargo, hay cosas como el tipo de cuerpo que tenemos, el haber nacido en la riqueza o el tener que hacernos ricos, la forma en que nos ven los demás y nuestra posición en la sociedad. Debemos recordar que estas cosas son externas y por ende no constituyen nuestra preocupación. Intentar controlar o cambiar lo que no podemos tiene como único resultado el tormento.

 

Epicteto., Un manual de Vida.