Muerte

 

 

La materia muere, muere mintiendo;  es vida nueva.

Renovación, renacimiento, resurrección.

Muere la carne, alimenta a los vivos.

Cae la hoja, seca, compost, para lo verde.

Nace la planta del grano putrefacto.

En el hijo el fallecer, desfallecer parental.

Llega el río al mar, la nube a la montaña.

El universo, nace, renace, constantemente abandonado lo viejo,

creando lo nuevo en la línea, en el círculo del tiempo.

Muere la muerte, nace la vida.

Diario de una post-moderna

Querido diario:

Hoy me he vestido para matar.

Las curvas que no se ven, se transparentan.

Llevo mi café y mi mac.

Subiendo al vagón, todos me han mirado, imbéciles; como si no me diera cuenta: yo aspiro a más que a unos pobres que viajan en cercanías, que desgraciados son.

Al sentarme, abrí el ordenador, ¡soy súper importante! Me observaban absolutamente concentrada trabajando…  impostura en  insta y falsedad en faisbuc.

A la par, tomaba el café caliente sorbito a sorbito, con una conciencia extra de mí en cada dosis de cafeína de un vaso lleno hasta los topes con mi propio nombre.

Hoy me he vestido para matar.

Lo curioso, es que por dentro, ya estoy muerta…

Saltar sobre la sombra

fuente imagen: evaristocultural.com.ar

 

Va viscosa siempre pegada a un lado.

¿Puedo saltar sobre mi propia sombra?

Recuerdo que el Sol, frente a un cuerpo, sacará,

manifestará la tiniebla a plena luz:

para viste y disfrute de los demás.

 

La sombra, como las heces, algo me recuerdan.

Que soy un animal, algo peor. Algo mejor.

 

Que libre, puedo ejercer el mal.

O el bien, ojalá.

 

 

Paz

 

Paz para el padre, paz con la madre, paz en el hermano, paz son los hijos.

Desea siempre la paz, y la paz obtendrás.

Paz andando, paz en la comida, paz en el descanso.

Desea siempre la paz, y el amor vendrá a ti.

Paz para todos, odio para ninguno.

Desea siempre la paz, y conocerás la verdad.

Agua envenenada

 

Escribo para que el agua envenenada pueda beberse. Chantal Maillard.

 

Bebes veneno, bebes de tu propia fuente.

Del manantial de agua clara, quedó el pozo, en el pozo veneno.

El problema, dices, es que hay que beber; y beberás.

Es el deseo, la naturaleza humana; siempre miedosa ante el mañana, siempre llevando el llanto del ayer, oscilando en el tic-tac del tiempo. Siempre con sed.

Escribe, entonces, des-cribe. Que el boli sea el bisturí: busca, bombea y biseca.

Escribe.

 

Fuente imagen: diariohoy.net

Una noche, un día.

Amanecer. Fuente imagen: www.radiomaria.cr

 

Una noche, un día.

Sol Kristos, muere la luz, resucita el alba.

Noche negra, negación, el alma no ve, ciega;  vaga, no va. Perdió el oriente, está des-orientada.

Siempre será la oscuridad, o eso siente, eso ve, eso piensa. El azogue azotó sus luceros con el azabache plata.

Lo negro es azul,  azul rosado, oro dorado rayando al alba. Cae el azabache; afirma, mira, camina, ya orientada.

Tu luz nos hace ver la luz, el sol es Kristos. Anidada alma.

Al día seguirá la noche. Bronce tierra, oro sol, luna plata.

 

 

Duermes, despierta.

San Pablo. Fuente imagen: catholicvs.blogspot.com

 

Duermes, despierta.

Despertarás si accedes a que tu corazón me escuche.

Tu vida cambiará radicalmente.

Ni siquiera comprenderás cómo has podido vivir esta vida tan pesada y en tinieblas que otros siguen viviendo como si fuese la vida, sin temer nada.

Decía: eres una oruga destinada a convertirse en mariposa. Si pudiera explicar a la oruga lo que le espera, sin duda le costaría comprenderlo. Tendría miedo.

Nadie decide fácilmente dejar de ser lo que es, a transformarse en otra cosa.

Pero la Vía es eso.

En cuanto pases al otro lado, ya no te acuerdas siquiera de quién eras anteriormente, el que se burlaba o tenía miedo, que es lo mismo.

Algunos se acuerdan: son los mejores guías.

Por eso, yo, Pablo, te cuento todo esto.

Emmanuel Carrère, En el Reino. Ed. Anagrama.