La importancia de la palabra dada

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Nuestro interior se manifiesta en palabras, de lo que abunda el corazón habla la lengua.

Es importarte el mantener la palabra dada, el ser un hombre de palabra.

En algunos países, es tan vinculante la palabra como un contrato escrito ante notario.

Dice un refrán árabe que uno es dueño de lo que no dice, y esclavo de lo dicho.

¿A qué tanta relevancia?

Por esto, cumplir la palabra dada:

  • Es la forma de generar confianza.
  • Es como el otro puede conocer nuestras intenciones.
  • Es el mejor modo de hacer crecer tu voluntad.
  • Es ser fiel a ti mismo.
  • Es ser fiel al otro.
  • Es no incurrir en engaños.
  • Es hacerte fuerte.
  • Es ser una persona respetable y de honor.
  • Es ser digno.
  • Es dar el peso necesario a lo que se afirma.
  • Es que nuestro verbo tenga sentido.
  • Es no decir por decir.
  • Es no ser cínico ni hipócrita.

La humildad

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¿Qué es la humildad? Lo he preguntado, obteniendo muchas respuestas a cada cual más incierta:

  • Es ser tonto.
  • Es dejar que los demás se te impongan.
  • Es no defender lo tuyo.
  • Es ser débil.
  • Es ser tímido.
  • Es estar sometido a la religión.
  • Etc…

¿Qué es realmente la humildad?

La RAE la define como: Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

La palabra virtud proviene a su vez de la raíz latina vir- que básicamente significa fuerza.

Entonces tenemos que la humildad es la fuerza de verte a ti mismo como eres, con tus propias limitaciones y defectos, obrando en consecuencia.

Es acuarte con la realidad interna (como fueres) y adecuarte con la realidad externa (las circunstancias de la vida y los otros).

Toda felicidad, empieza y radica en ella, pues te permite conocerte y conocer;  es el conócete a ti mismo socrático.

No se basa en fantasías, ni imaginaciones, ni suposiciones, ni en proyecciones, ni en imágenes de uno mismo; se basa en una percepción correcta de la realidad toda.

De ella nace la felicidad, pues aleja los sufrimientos en la vida que vienen por creer que eres distinto a quien eres, por comportarte de un modo distinto a tu propio ser, por encarar las circunstancias de un modo distinto a como debieras.

¿Cómo conseguir ser humilde?

  • Examínate.
  • Reflexiona.
  • Da prioridad a los demás antes que a ti mismo.
  • Trata de no dejarte llevar por la pasión de creerte superior.
  • No juzgues.
  • No te compares con nadie.
  • Escucha mucho y habla poco.
  • Guárdate tus opiniones.
  • Deja que los demás sean como son.
  • Deja que las circunstancias de la vida sea las que son, no como tú deseas que fuesen.
  • Da gracias constantemente por todo lo bueno que hay en tu vida.

Drama

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Vives tu vida como un drama.

Experimentas ingentes cantidades de sufrimiento.

¿Es eso lo que te gusta? ¿Solo sientes por sentirte a ti mismo? ¿Tan aislado estás?

Sí, ya,  lo tuyo es lo más importante, solo vives por y para ti.

Eso tiene un nombre.

Lo que te pasa, te lo estás ganando a pulso.

Lo eliges acción tras acción, palabra por palabra, y pensamiento tras pensamiento.

¿Acaso crees que vas a ser feliz mirando tu ombligo? ¿Preocupándote solo de ti? ¿ Ocupándote de lo tuyo?

Es muy poco para hacerte feliz, muy escaso y limitado.

¿Llevas tal oscuridad en tus entrañas que nubla  y ciega tu vista para que no veas a los demás?

En un ranking: primero tú, luego tú, posteriormente tú, y si sobra algo también para ti.

Tu lema: todo para mi, nada para los demás.

Después afirmas que deseas la felicidad.

Imbécil.

Tal cual eres

Pintura rupestre. Fuente foto: nationalgeographic.es

Ten cuidado con las comparaciones, hermano.

Son el principio de todas las soberbias.

Pequeño estás al lado de un elefante, gigante sobre una hormiga.

Listo junto al necio, necio junto al sabio.

Hábil junto al torpe, torpe junto al más hábil.

Rico con el pobre, pobre entre los ricos.

Solo se  tal cual eres, y así está bien,  es suficiente.

Eres quien seas, y como seas.

No te crees personajes, no proyectes lo que deseas ser,

abandona tus sueños de grandeza y tu vana gloria;

muéstrate tal cual, en cierto sentido, precioso y perfecto.

Afectos humanos

La fragua de Vulcano, Velázquez. Óleo sobre lienzo, 223 x 290 cms. Museo del Prado, Madrid. ( detalle)

Los afectos humanos, cosa harto complicada de entender.

Son cambiantes, mudables, a veces extraños pues desconocemos sus intenciones que quedan ocultas, solo vemos sus manifestaciones, sean de calor o de frío.

Ciertamente, nos reconfortan, pero también nos dañan.

En estos tiempos tu amigo del alma se vuelve tu enemigo, de la noche a la mañana. La persona que te admiraba, te envidia. Quien te comprendía, se niega a hablarte. Quien era cariñoso ahora es seco  como un campo yermo.

Y solo ellos saben el por qué de esas cambios. Nada podemos hacer por mudar  la imagen que tienen de nosotros los demás. Nada, no seas estúpido y creas que sí.

Solo te daré un consejo, por el amor que te tengo, cosechado en el jardín de mi propia vida,  no te apoyes demasiado en estos afectos humanos, pues varían con el tiempo;  si para ti son una base te caerás cuando el afecto desaparezca, y eso, de cierto, pasará antes o después.

Ten en corazón abierto, una sonrisa rápida, se cordial,  ayuda con facilidad a los demás: lo que ellos piensen ha de darte igual, como ellos se comporten contigo también.

 Si viene a cambio su cordialidad bienvenida sea; si viene su frialdad, bienvenida también.

  Mi felicidad  no dependerá jamás las actitudes de los demás.