Eres

Estás en el mundo sin ser cosa alguna,

estás en el tiempo, sin nacer ni envejecer;

estás en mí, sin ser yo.

Eres fuente vida, porque vives.

Eres  uno, circulo,  perfecto.

Eres bien, bondad, verdad.

¿Qué he de temer?

 

En el centro, allí en sí mismo, se encuentra el espíritu.

Mora oculto, vedado y asediado.

Oculto por la carne. Vedado por el mundo. Asediado por el enemigo.

 

¿Quién será el héroe que romperá su cercado?

¿Quién será el salvador que nos lo mostrará?

¿Quién acudirá en nuestro auxilio frente al enemigo?

 

Pasan las horas y los días, llorando mis penas.

Gritando al cielo, buscando en la tierra, preguntado a los hombres.

 

Uno dice: yo le he visto, ven y verás.

Voy; es, está.

 

Siempre aquí, llamando a la puerta,

llamándome por mi nombre, allanado mis caminos.

Pero ciego de mí, ni le veía, ni le escuchaba, ni le hablaba.

 

Ahora, que he conocido al Amor más grande,

¿Qué he de temer?

Muerte

 

 

La materia muere, muere mintiendo;  es vida nueva.

Renovación, renacimiento, resurrección.

Muere la carne, alimenta a los vivos.

Cae la hoja, seca, compost, para lo verde.

Nace la planta del grano putrefacto.

En el hijo el fallecer, desfallecer parental.

Llega el río al mar, la nube a la montaña.

El universo, nace, renace, constantemente abandonado lo viejo,

creando lo nuevo en la línea, en el círculo del tiempo.

Muere la muerte, nace la vida.

Apatheia

Fuente imagen: definicion.de

 

Inmóvil en el no sentimiento, apathos;

con una vibración pequeña, gris, sin tono.

 

Melancolía, murmuración, maledicencia.

 

Ves la vida vivirse desde el vidrio de la pantalla,

el confort burgués del cálido sofá te ató;

como se ata a un mulo.

 

A ti,

que eres libre,

felicidad y color, luz y canción;

como viento que sopla donde quiere.

Flores envenenadas

Fuente imagen: www.tumblr.com

 

Vivas las flores  envenenadas, dulces, al son del viento se balancean,

amarga hiel amarilla tras sus perfectos pétalos esconden;

¿No la ves inclinase hacia el olivo?

Esbeltas en su hermosura, rojizas,  mascarada del mal,

hermanas fatídicas de un desastroso destino hacia la decadencia;

loto negro que adormece tu conciencia.

¿No la ves necrosar la vida entera?

Te atan con tiernas cadenas más frías que el hierro, duras como el diamante;

huye, corre, mientras el pasar del tiempo te lo permita.

El nombre más hermoso

Fuente imagen: www.patheos.com

 

Gracias Señor, el Dios escondido,

Porque de entre los nombres más hermosos, el tuyo es Amor;

porque lo Bello, Padre, eres Tú; porque no hay Verdad ni Sabiduría fuera de Ti;

porque te abajas y haces subir al hombre al monte más alto,

para que pueda contemplarte, verse con Tus propios Ojos.

Amado Amor, Amante, que desbordas y rebosas la copa del corazón.

Gracias Señor, el Dios revelado.